Pimientos morrones como recipientes comestibles para dipear

Lo de servir de forma original cualquier tipo de comida no es una moda, siempre se busca impresionar a los comensales, no sólo con el sabor de las elaboraciones culinarias, también con su aspecto y su presentación, pues ya sabemos que con la vista también se come. Aunque hay veces que a algunos se les va de las manos el realizar una presentación original, hay otras que sorprenden por su sencillez y practicidad y el ejemplo lo tenéis sobre estas líneas, donde podéis ver unos pimientos morrones como recipientes comestibles para dipear.

Esta idea puede ser ideal por muchos motivos y/o en distintos casos, además de por lo que ya hemos mencionado, por ofrecer una presentación diferente a la tradicional. Puede darse el caso de que todos los cuencos o bols estén ocupados porque se va a ofrecer una comida de picoteo (no todo el mundo tiene mil y un recipientes en casa, como algunos…) y no queda ninguno para el guacamole o esa salsa de queso azul que vas a servir para las hojas de endibia.

También puede ser una buena elección para evitar tener cacharros que limpiar cuando se acaba de comer, ahora bien, el pimiento hay que comérselo, no se puede tirar. Así que si no hay peleas para ver quién se puede comer el cuenco comestible (cosa que seguramente no sucedería si el cuenco fuera de jamón ibérico), será el anfitrión el que una vez vacío, lo corte y lo reparta entre los comensales. Quizá si la salsa está extremadamente deliciosa, será más fácil convencerles para apurar hasta lo que quedaba en el cuenco.

Claro, hay que tener en cuenta que lo suyo es que la salsa combine bien con el pimiento, y posibilidades para ello hay muchas, por ejemplo, se pueden rellenar con brandada de bacalao, con salsa romesco, con salsa de queso de cabra (y de otros tipos de queso), una bechamel picante… y quien dice salsas, dice cremas de untar, un tapenade, un paté de champiñones, un paté de atún, etc.

Este tipo de presentaciones también pueden ser un buen recurso para animar a los niños, y a los adultos que se resisten, a comer hortalizas.

Tened en cuenta su uso cuando vayas a comprar los pimientos, recordad que cuando más color más llamará la atención, así que podéis hacer uso de pimientos rojos, naranjas, amarillos y verdes. Y elegid los que tengan las formas más rectas para que se aguanten, tanto si los queréis colocar en vertical como en horizontal.

[Gastronomía&Cía]